Con diez focos confirmados y escasez de vacunas, la Federación Porcina Argentina y el Senasa trabajan en un plan para erradicar la Enfermedad de Aujeszky. Este virus, altamente contagioso, afecta gravemente a la producción porcina, causando pérdidas económicas y sanitarias. La industria busca contener su avance con vacunación y estrictas medidas de bioseguridad.

El sector porcino argentino se mantiene en alerta desde que se detectó el brote del virus de Aujeszky en un criadero de alta bioseguridad. Este virus, que afecta gravemente a los cerdos no se transmite a los humanos ni compromete la seguridad de la carne, pero sus efectos en la producción generan importantes pérdidas económicas.
Ante este panorama, la Federación Porcina Argentina, junto con las cámaras y empresas nucleadas en la misma, tomó medidas inmediatas para enfrentar la crisis. "Desarrollamos un plan de acciones para el control y la erradicación de la enfermedad y ahora lo estamos trabajando en conjunto con Senasa. Nos encontramos en la etapa de diseño y de consenso de cuáles van a ser las acciones para erradicar este problema que tantos dolores de cabeza genera y que causa muchas pérdidas productivas y económicas", explicó Agustín Seijas, directivo de la entidad, en una entrevista realizada por Bichos de campo.
El virus de Aujeszky ha estado presente en el país durante décadas, aunque su propagación se había limitado a pequeños establecimientos con bajas condiciones sanitarias. Sin embargo, la reciente detección en un criadero con altos estándares de bioseguridad despertó gran preocupación en la industria.
Uno de los principales desafíos en la contención del brote fue la escasez de vacunas en el país. "El stock era prácticamente inexistente y por eso trabajamos con las autoridades sanitarias para importarlas con carácter de emergencia. En los brotes posteriores a ese ya contamos con el insumo", detalló Seijas. A diferencia de la fiebre aftosa, la vacunación contra el Aujeszky no es obligatoria, aunque se aplica de manera sistemática en los establecimientos afectados.
El traslado de animales desde el criadero afectado a otros productores de carne porcina aceleró la expansión del virus, resultando en diez nuevos casos confirmados y tres más bajo observación. "La información oficial brindada por Senasa es que a raíz de este brote se han generado otros 10 casos positivos y en principio hay otros 3 que están bajo observación", afirmó Seijas.
El plan de control del virus, que busca implementarse en el corto plazo, incluirá un muestreo continuo en distintas provincias para detectar posibles nuevos focos. Esta estrategia requerirá una inversión significativa, que será asumida completamente por el sector privado. "El plan va a ser totalmente financiado por el sector privado que necesita del control del riesgo de la enfermedad", subrayó el directivo.