El analista económico Salvador Di Stefano participó de un evento empresarial organizado por Nutrifarms en Rosario, donde analizó el escenario económico argentino y señaló que el sector porcino tiene margen para seguir creciendo, especialmente si logra ampliar su presencia en la mesa de los consumidores.

Durante una entrevista exclusiva, Di Stefano comenzó analizando el escenario macroeconómico argentino y la relación entre inflación y dólar. Según explicó, en el contexto actual el tipo de cambio no debería ser visto como el principal refugio de valor, ya que la dinámica inflacionaria será diferente en los próximos años.
El analista planteó que el objetivo del país será converger hacia niveles de inflación en dólares similares a los de la economía internacional. En ese sentido explicó que en Estados Unidos la inflación ronda el 3% anual y que en Argentina podría darse un escenario donde la inflación local sea cercana al 30% con una devaluación del 26%, lo que terminaría generando una inflación en dólares cercana a ese mismo nivel internacional.
En ese marco, sostuvo que el eje de los negocios debería centrarse más en la inversión productiva que en la acumulación de divisas. “O sea que el dólar yo no lo tomo como un objeto de deseo. Mi impresión es que los negocios van a pasar por tener cosas o por hacer cosas con esas cosas o bien tener instrumentos ajustados por inflación”, señaló.
Consultado sobre el acceso al financiamiento, Di Stefano explicó que el sistema financiero argentino todavía presenta limitaciones para acompañar el desarrollo de las empresas. Según detalló, existen líneas de crédito orientadas a inversión, pero no siempre hay financiamiento disponible para capital de trabajo.
“Es como que el gobierno te dice mirá, yo el crédito para que vos compres maquinaria te lo doy, tasa cero cinco años amortización acelerada, te doy beneficios fiscales, pero la platita para llevar el negocio adelante que es el capital de trabajo ese no te lo da el gobierno”, explicó.
Sin embargo, una de las partes centrales de la entrevista estuvo vinculada al potencial de crecimiento del consumo de carne porcina en Argentina. Para el analista, el cerdo tiene una ventaja clara en el escenario internacional.
“Mirá en todos los lugares del mundo se come más carne de cerdo que carne vacuna y carne aviar. Eso qué quiere decir, que el cerdo tiene algo que va con el paladar de la gente, la gente lo elige”, afirmó.
En su análisis, el principal desafío en Argentina no está tanto en la producción sino en las costumbres alimentarias. Di Stefano explicó que el país tiene una fuerte tradición vinculada a la carne vacuna.
“Nosotros tenemos una historia de cocinar carne vacuna. Hacer un asado de vaca es casi como un acto religioso”, sostuvo.
Para ampliar el consumo de carne porcina, el economista considera clave enseñar a los consumidores a utilizar nuevos cortes y recetas. En ese sentido recordó su experiencia en México, donde observó cómo la gastronomía ayudó a transformar los hábitos de consumo.
“Yo fui mucho a México y en México una de las formas que transformaron y que la gente come hoy más carne de cerdo que carne vacuna es que los chefs le enseñaron a la gente cómo comer distintos cortes”, explicó.
Según planteó, en Argentina el consumidor reconoce pocos cortes del cerdo y ese es un aspecto clave para trabajar. “Vos conocés la costeleta de cerdo, conocés el pechito, conocés el matambrito, conocés el solomillo y conocés la bondiola y no conocés más nada”, señaló.
A partir de allí, el desafío es ampliar ese conocimiento y mostrar nuevas formas de cocinar la carne porcina. “Nosotros tendríamos que enseñarle a la gente que existe la milanesa, que existe la falda, que existe el churrasquito, que existen un montón de cosas más del cerdo que vos lo podés aplicar en distintas recetas”, explicó.
Para lograr ese cambio cultural, Di Stefano planteó incluso el rol que pueden jugar los medios y los programas de cocina.
“Para eso ¿qué tenemos que hacer? ir a Master Chef y hacer que la mayor parte de los programas cocinen el cerdo entonces la gente ve cómo se hace el cerdo y después lo hace en la casa. Es un problema de costumbre”, concluyó.
A continuación, les dejamos la entrevista completa: